- WWW.ELLATINODIGITAL.COM - https://ellatinodigital.com -

Por qué fracasan los países (Opinion

El título de la presente columna nos recuerda al del libro escrito a cuatro manos por dos economistas, Daron Acemoglu (Turquía, 1967) y James A. Robinson (Reino Unido, 1960) en los albores del presente siglo. Después de leerlo debí reconocer que su contenido era inferior a su título y a los elogios que sujetos de la elite económica mundial se apresuraron a publicar en los principales medios norteamericanos.

Así, por ejemplo, el premio Nobel de Economía de 2001, George Akerlof ― ¿sabe alguien, por casualidad, qué “brillante” teoría formuló que le mereciera dicho premio?―, escribió con desmesurado entusiasmo: “Consideramos que La Riqueza de las Naciones, de Adam Smith, es un clásico imperecedero. Dentro de dos siglos, lo mismo pensarán de Por qué fracasan los países”. O este otro de Niall Ferguson, autor de El Triunfo del Dinero: “Para quienes piensan que el destino económico de un país está determinado por la situación geográfica o el legado cultural, Robinson y Acemoglu tienen malas noticias. Son las instituciones artificiales y no la naturaleza del terreno ni la fe de nuestros antepasados lo que determinan que un país sea rico o sea pobre”.

Como ellos, decenas de celebrados Futurólogos, Premios Nobel de Economía, profesores de Yale, de Harvard y del MIT y, en fin, de toda esa fauna que decora las “Sociedades de Elogio Mutuo” que pastan por el mundo académico, el social y el político hasta el más oscuro de las Sociedades Secretas, todos ellos se deshicieron en elogios para las dos nuevos eruditos que redefinían la riqueza de las naciones.

Su éxito fue grande, no se puede negar. Pero breve, fugaz, momentáneo, como los 30 segundos para la pose en la alfombra roja de los premios de farándula. Estuvieron un par de semanas encabezando los titulares de las páginas económicas de The Wall Street Journal y del New York Times ―obviamente― y después, el olvido. O casi.

Miles de copias del libro que se quedaron sin vender pululan por las librerías de descuento con el seductor sello de tercera o cuarta edición y en ocasiones se obsequia como segundo libro de descuento por la compra de otro, también estancado en las profundidades de los estantes.

Pero, entonces ¿cuál es la razón para que el título de este fallido best seller encabece la presente columna? La respuesta es fácil: el cinismo con que una extensa red de prestidigitadores de la economía mundial, extraídos de las más acreditadas universidades occidentales, falsean datos, manipulan informes, crean teorías fantasiosas dirigidas a países pobres, sobre cómo obtener prosperidad y crecimiento, cuando en realidad se trata de enredarlos en una viscosa telaraña de hilos

invisibles, destinada, en realidad, a atraparlos y empobrecerlos. Los ejemplos son incontables y los resultados dantescos.

De este juego siniestro no se escapa país alguno, esté donde esté ubicado, si llega a aparecer como “próximo en la lista”. Los ejemplos son concluyentes y los nombres que estos magos se inventan para justificar sus errores son tan ricos y variados como “Crisis de Deuda Soberana”, 2012-2015, “Burbuja Inmobiliaria por Hipotecas Subprime”, 2007-2012, Great Lockdown, (Recesión por Covid), 2020-2023 y otras muchas más, incluida la más famosa de todas, la del Crack de 1929.

En 2008, países con economías tan estables como EEUU, Irlanda, Letonia, Estonia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Islandia y Alemania, cayeron en una pavorosa espiral recesiva que los entendidos predecían pero los economistas negaban. El contagio alcanzó niveles globales y sus consecuencias todavía asoman en algunos países, antaño prósperos. Argentina es el ejemplo más célebre.

Volviendo a nuestros ilustres autores, Acemoglu y Robinson, por ninguna parte de su voluminoso libro (589 páginas) publicado en 2012 por Crown Publishers de New York, asoma mención alguna a la crisis económica que apenas cuatro años antes había asolado al mundo entero, lo que consideré, en su momento, una verdadera burla para quienes confiábamos en las reseñas de los medios ya mencionados, en la opinión vertida en ellos por sus pares y en los perfiles académicos de sus autores.

Un sagaz amigo de aquella época, después de advertir la espuma que producía este libro en los medios, lanzó una de las más sesudas teorías económicas de que tenga memoria y que cíclicamente he venido comprobando a través de este accidentado siglo XXI: “Los países fracasan porque en cualquier momento, algún día, algún poderoso del mundo se despierta y piensa: ¿a qué país le vamos romper los c…es hoy?

Coletilla: Le preguntaron en alguna ocasión a Mahatma Gandhi acerca de cuáles son los factores que destruyen al ser humano y respondió:  «La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad»

Gabriel Taborda                                                                                                                                                                                                                                                      eminen51@yahoo.com