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Tener acceso a periódicos, es libertad. Tener periódicos de buena calidad es una bendición. Leer periódicos es una religión.

Estamos siendo testigos de la muerte de los grandes diarios de esta nación. Las ventas de publicidad en las grandes cadenas de comunicación han bajado más que las viviendas. Las escuelas públicas no enseñan a leer y los estudiantes que se gradúan, se incorporan a la gran mayoría que recibe las noticias por la televisión. Diariamente aumenta el número de personas que entran a la red cibernética y abandonan la televisión y los periódicos. Encima de todo esto los costos de producción, el papel y la distribución continúan aumentando vertiginosamente. En el presente clima económico la solución a estos problemas se desvanece y el resultado es el cierre, la venta y la bancarrota.

Hoy en día la información es tan rápida y accesible que los periódicos, como las guías telefónicas o los catálogos, son obsoletos el mismo día que terminan de imprimirse. Los anunciantes al descubrir que los grandes diarios ya no producen los resultados deseados se dirigen a la red y a los periódicos que sirven un nicho en el mercado tales como los grupos étnicos, los vecindarios, la farándula y los deportes.

Aparte de las realidades anteriormente expuestas, la presente situación en que se encuentran los grandes diarios ha sido causada por ellos mismos. En Inglaterra, nación del primer mundo, con las mismas facilidades y los mismos problemas que tienen los EE.UU. la prensa esta en pleno apogeo. No la afecta la red, el bajo nivel educativo de las masas, ni la televisión.

La diferencia es que la prensa en la Gran Bretaña es independiente y toma en serio su papel de vigía del sistema. No hay escándalo que no se reporte, no hay corrupción que no se exponga, no hay hipocresía que no salga a la luz y no hay vacas sagradas que no se pueden tocar. Los periodistas saben escribir, los reporteros conocen su trabajo y la gerencia mantiene la línea editorial separada de las operaciones de mercadeo. Pero lo más importante que los grandes diarios de Inglaterra son independientes. No son parte, como los diarios de Estados Unidos, con honrosas excepciones, de grandes cadenas.

En los Estados Unidos las grandes cadenas periodísticas controlan, diarios, radio, televisión y cable. El producto es la noticia sin controversia, la cual se puede distribuir por todos los medios de comunicación sin tener problemas legales o gubernamentales.

El pueblo norteamericano no es estúpido. No se requiere una gran educación para darse cuenta que los grandes periódicos de la nación ya no son los perros vigías del sistema. Hay una gran cantidad de escándalos que no se reportan, la corrupción no se investiga ni se expone, la hipocresía no sale a la luz y hay vacas sagradas que no se pueden tocar.

Nos enfrentamos actualmente a la crisis económica más grande de los últimos 70 años. La prensa no sabe o nos dice porque llegamos a este punto, quien fue el culpable y quien va a pagar los platos rotos. La guerra de Afganistán ha desaparecido de la primera plana. No hay reporteros investigadores que describan la realidad de la presente situación por la que esta pasando el país.
El réquiem de los grandes rotativos lo están escribiendo ellos mismos. No es la televisión, la red cibernética o la economía la causa de sus problemas. La desaparición de los grandes diarios esta siendo causada por estos haber abandonado los deberes de la prensa en una sociedad democrática. Sin una prensa libre, agresiva e independiente no puede haber libertad.


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