Politica
E
n las últimas semanas, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha incrementado su actividad diplomática en América Latina, enfocándose en seguridad regional, lucha contra el narcotráfico y nuevas alianzas estratégicas. Su agenda refleja un giro más agresivo de Washington hacia el crimen organizado y la influencia de actores externos en la región.
Rubio realizó una gira del 8 al 10 de septiembre por Colombia, Ecuador y Perú, donde sostuvo reuniones de alto nivel con los presidentes de cada país. En Perú, anunció la incorporación del país al programa Escudo de las Américas, una iniciativa liderada por EE.UU. para combatir el tráfico de drogas y fortalecer la cooperación policial. En Ecuador, declaró que la banda criminal Los Tiguerones sería designada como organización terrorista, una medida que bloquea su acceso al sistema financiero estadounidense y permite sanciones más severas. En Colombia, discutió con el presidente Abelardo de la Espriella nuevas estrategias para frenar el avance de redes de narcotráfico y trata de personas.
La ofensiva diplomática de Rubio también ha generado tensiones. En la semana del 16 de septiembre, acusó al gobierno de Sudáfrica de discriminar a la población afrikáner, lo que llevó a nuevas sanciones de Washington contra Pretoria. Asimismo, criticó públicamente a México por “no hacer lo suficiente” contra los cárteles, provocando respuesta inmediata de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En paralelo, Rubio ha sostenido conversaciones con China sobre la situación en Oriente Medio y ha revisado acuerdos petroleros y… Sigue leyendo
En una carta que Denise Savoie, ex miembro de la Cámara de los Comunes canadiense (2006-2012), escribió al New York Times hace unos días, desestima la amenaza de Trump para Canadá afirmando: «Sobreviviremos y resistiremos… Pero si yo fuera estadounidense, me preocuparía mucho si la democracia estadounidense puede sobrevivir a un presidente con instintos cada vez más autoritarios y a quienes están dispuestos a apoyarlo». Es en la última parte de su declaración donde quiero centrarme en este ensayo.
El Trumpismo es la suma de los males que han aquejado a Estados Unidos desde sus inicios, pero que nunca antes se habían unido como la principal fuerza ideológica de la nación. El Trumpismo es la confluencia de la avaricia (aquellos cuya motivación vital es la acumulación de dinero) y la supremacía blanca (aquellos que creen que ser blanco les otorga privilegios que otros deben acatar). Esta combinación de creencias crea monstruos. Y, aunque parezca increíble, estos monstruos pueden generar un gran número de seguidores mediante el uso inteligente de sus «recursos».
El principal peligro reside, en mi humilde opinión, en aquellos que se alinean con la máxima avaricia dentro del duopolio. Son los artífices del plan para someter a los demás a su voluntad. Y es precisamente ahora cuando han encontrado a su mejor exponente en Donald Trump.
Trump ha conformado, sin pudor alguno, un gabinete de multimillonarios. Su objetivo común es maximizar las ganancias para todos los miembros de la maquinaria de la avaricia. Lo que define a un… Sigue leyendo











