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WASHINGTON — El secretario de Estado Marco Rubio exigió este viernes la liberación inmediata de más de 700 presos políticos en Cuba, en medio de la creciente presión internacional por la situación de derechos humanos en la isla.
Rubio denunció que el régimen cubano mantiene encarcelados a manifestantes, artistas y periodistas desde las protestas del 11 de julio de 2021. “El régimen cubano debe liberar a todos los disidentes encarcelados. No podemos seguir ignorando estas violaciones de derechos humanos”, declaró Rubio durante una conferencia de prensa en Washington.
El senador destacó el caso del artista Luis Manuel Otero Alcántara, recientemente exiliado en Miami tras cinco años de prisión, como símbolo de la represión en Cuba. Rubio afirmó que la comunidad internacional “no puede seguir haciendo la vista gorda” ante la brutalidad del régimen y reiteró que la libertad de los presos políticos es una condición indispensable para cualquier acercamiento diplomático con La Habana.
La declaración ocurre en medio de una crisis económica y social sin precedentes en Cuba, marcada por apagones prolongados, escasez de alimentos y un aumento de la represión contra la disidencia. Rubio insistió en que “la libertad del pueblo cubano no puede esperar más”.
Fuente: El Latino Semanal Inc.
Cuba vive un momento de tensión política marcado por apagones prolongados, escasez y creciente descontento ciudadano. Los cortes eléctricos, que en varias provincias superan las 8 horas diarias, han provocado protestas espontáneas en barrios de Santiago, Holguín y Matanzas, donde vecinos golpean ollas, bloquean calles y exigen soluciones inmediatas. Autoridades locales reconocen “dificultades severas” en la generación eléctrica, pero piden calma mientras intentan estabilizar las plantas termoeléctricas.
El descontento social se mezcla con reclamos políticos. Grupos ciudadanos y activistas denuncian falta de transparencia en la gestión energética y cuestionan la respuesta del gobierno ante la escasez de alimentos, medicinas y agua potable. En La Habana, varios sectores reportan colas de horas para conseguir productos básicos, lo que ha aumentado la presión sobre las autoridades municipales.
La crisis también afecta la gobernabilidad. Funcionarios admiten que la situación económica limita la capacidad del Estado para responder a las demandas sociales, mientras sectores críticos dentro de la isla señalan que la falta de reformas profundas mantiene al país en un ciclo de deterioro. Analistas independientes advierten que, si no se estabiliza el suministro eléctrico y no se atienden las necesidades básicas, el país podría enfrentar nuevas manifestaciones en las próximas semanas.
Organizaciones internacionales piden respeto a las libertades civiles y diálogo con la población para evitar una escalada de tensión. La situación sigue en desarrollo y requiere verificación constante con fuentes confiables.
Fuente: El Latino Semanal, Inc.














