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Un informe filtrado de un gran jurado estatal ha encendido un escándalo político en Florida al detallar presuntas irregularidades en el manejo de $10 millones provenientes de un acuerdo de Medicaid.
Según el documento, los fondos —parte de un arreglo de $67 millones con la empresa Centene por sobrecobros al programa— habrían sido desviados hacia organizaciones vinculadas a aliados del gobernador Ron DeSantis, y posteriormente utilizados para actividades políticas.
El dinero fue canalizado inicialmente a la Hope Florida Foundation, una entidad asociada a la primera dama Casey DeSantis. De allí, según el informe, los recursos se distribuyeron a dos organizaciones sin fines de lucro que, a su vez, transfirieron fondos a comités políticos. Uno de estos comités estaba bajo control del entonces jefe de gabinete del gobernador, James Uthmeier, quien posteriormente se convirtió en candidato republicano a la Cámara de Representantes.
El gran jurado concluyó que el proceso constituyó un “misuso de dinero público” y describió el esquema como una estructura diseñada para financiar actividades políticas, incluyendo la campaña contra una enmienda electoral de 2024 que buscaba legalizar la marihuana recreativa en Florida. No obstante, el panel decidió no presentar cargos criminales, argumentando que ningún funcionario pudo recordar quién autorizó el desvío de fondos, lo que imposibilitó establecer responsabilidad directa.
Las reacciones políticas no se hicieron esperar. El gobernador Ron DeSantis calificó el informe como un “hoax”, asegurando que el acuerdo con Centene fue legal y que los fondos se utilizaron conforme… Sigue leyendo
Durante los últimos meses, diversos informes técnicos han vuelto a colocar la franja norte de Cuba en el mapa energético del Caribe. No por un descubrimiento reciente, sino por una serie de evaluaciones y movimientos discretos que, vistos en conjunto, dibujan un escenario que merece atención. En un contexto internacional donde los recursos energéticos continúan moldeando decisiones estratégicas, cualquier señal en torno al petróleo adquiere un peso particular.
Las estimaciones más citadas provienen del Servicio Geológico de Estados Unidos, que en 2025 publicó una evaluación sobre el potencial petrolero del norte cubano. El documento no habla de hallazgos, sino de recursos técnicamente recuperables que podrían existir bajo esa franja geológica. Se trata de modelos, proyecciones y cálculos que sugieren posibilidades, no certezas. Sin embargo, el solo hecho de que la zona aparezca en un estudio de esta magnitud ya la coloca en el radar de quienes observan el Caribe desde la óptica energética.
Paralelamente, la empresa estatal CUPET ha intensificado sus actividades de exploración en la región occidental del norte del país. Nuevas perforaciones, estudios sísmicos y técnicas de prospección más avanzadas forman parte de un esfuerzo por comprender mejor lo que podría haber bajo tierra. Hasta ahora, no se ha anunciado ningún descubrimiento, pero la actividad técnica indica que la búsqueda continúa y que la zona mantiene interés operativo.
En el plano político, la historia reciente muestra que ciertos actores internacionales han prestado especial atención a países con reservas energéticas significativas. Declaraciones públicas y decisiones de política exterior… Sigue leyendo









