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La Paz, 27 may (Prensa Latina) El presidente boliviano, Rodrigo Paz, tiene hoy las manos libres para decretar el estado de excepción sin requisitos limitantes en la represión contra quienes exigen su renuncia en bloqueos y marchas, tras promulgar la Ley 1732.
La noche de este martes, casi inmediatamente tras la sanción en la Cámara de Diputados de la 1732, Paz concretó la promulgación de esta norma, que ya está publicada en la Gaceta Oficial.
“Se abroga la Ley número 1341 de 23 de julio de 2020, de Estados de Excepción”, expresa el artículo de la normativa que fue respaldada por más de dos tercios del Senado —cámara de origen— y sancionada, igualmente, por más del 66 por ciento del voto de los diputados.
Esta promulgación acontece cuando tras el llamado de la Central Obrera Boliviana el 1 de mayo, convergen en ininterrumpidas movilizaciones que exigen la renuncia de Paz los participantes en la Marcha por la Vida procedentes de Oruro, afines al expresidente Evo Morales; integrantes de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto; mineros, campesinos Ponchos Rojos; trabajadores fabriles, maestros y gremiales.
La Ley 1341 nació de un informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que tras una investigación dictaminó que hubo masacres tras el derrocamiento del Gobierno de Evo Morales en 2019 en Senkata, Sacaba, Huayllani y el Pedregal, con saldo de 37 muertes.
Era complementaria de los artículos 138, 139 y 140 de la Constitución Política del Estado, los cuales en su cuerpo legal… Sigue leyendo
La acusación federal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 ha reactivado tensiones y alimenta la idea de que Washington estaría usando con Cuba la misma estrategia de presión que aplicó contra Nicolás Maduro.
En paralelo, EE. UU. ha aumentado la presión económica, los mensajes directos al pueblo cubano y la presencia militar en el Caribe, incluido el despliegue del USS Nimitz. Analistas ven un patrón similar al de Venezuela: cargos criminales, aislamiento diplomático y advertencias públicas.
La Casa Blanca insiste en que cualquier alivio económico dependerá de cambios reales dentro de la isla. La visita reciente de altos funcionarios de inteligencia a La Habana reforzó ese mensaje.
La pregunta ahora es si esta presión modificará el rumbo político cubano o si abrirá una nueva etapa de confrontación.
Fuente: Copilot












