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Naciones Unidas, 22 ene (Prensa Latina) Haití atraviesa hoy una fase crítica de restauración de sus instituciones democráticas y de la seguridad, señaló el representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en ese país, Carlos Ruiz.
Al presentar un informe ante el Consejo de Seguridad, el enviado especial señaló que esa nación entró en una etapa decisiva y llamó a todos los actores a dejar de lado las disputas y actuar con sentido de Estado.
Además, recordó que el 7 de febrero finalizará el mandato del Consejo Presidencial de Haití, órgano fuertemente criticado por organizaciones sociales y políticas por considerar que fue ineficaz y actuó de manera lenta ante la violencia de las pandillas, la corrupción y la crisis socioeconómica.
Sin convergencia política y continuidad institucional más allá de esa fecha, la transición corre el riesgo de estancarse, señaló Ruiz y pidió trabajar en conjunto para avanzar hacia el proceso electoral.
Por otra parte, aunque reconoció algunos avances, indicó que en el ámbito de la seguridad el panorama sigue siendo alarmante y las pandillas continúan controlando corredores económicos y zonas agrícolas, provocando desplazamientos forzados y desbordando la capacidad de respuesta humanitaria.
En 2025, los homicidios intencionales aumentaron casi un 20 por ciento en comparación con el año anterior, dijo.
Recientemente, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación por la situación en ese país caribeño, donde la inseguridad alimentaria afecta a 5,7 millones de personas, de las cuales casi dos millones se encuentran en situación… Sigue leyendo

Solo hay una ley que permite a Donald Trump hacerse con Groenlandia, y esta es la ley del más fuerte. Por eso la amenaza es inaceptable para la Unión Europea, potencia normativa basada en el derecho, la cooperación multilateral y el consenso entre socios, que perdería todo su sentido de ser y su autoridad si cediera en una cuestión tan fundamental.
Las razones de seguridad y recursos naturales esgrimidas por Washington pueden ser atendidas e incluso sobradamente satisfechas en un diálogo abierto y civilizado, exactamente lo que el presidente de Estados Unidos y sus corifeos han excluido, al señalar que no se conformarán con nada que no sea la propiedad soberana de la isla.
Las relaciones hasta ahora excelentes entre EE UU y Dinamarca permiten una negociación rápida y fructífera sobre la ampliación de las bases y el despliegue de tropas de Estados Unidos, la construcción de instalaciones antimisiles de la cúpula dorada prevista por Trump, la explotación de recursos petrolíferos o minerales en tierra y submarinos por compañías estadounidenses, la prohibición de inversiones y explotaciones a China o Rusia e incluso la promoción de proyectos turísticos como los que promueve Trump.
Por supuesto, partiendo de la base del respeto mutuo y la limpieza de la negociación, en la que nadie está por encima de la legalidad ni tiene garantizada la obtención de todas sus pretensiones. Y estas son las cuestiones centrales a las que Trump no quiere renunciar. No quiere que sus caprichos dependan de la población de la… Sigue leyendo













