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Un informe filtrado de un gran jurado estatal ha encendido un escándalo político en Florida al detallar presuntas irregularidades en el manejo de $10 millones provenientes de un acuerdo de Medicaid.
Según el documento, los fondos —parte de un arreglo de $67 millones con la empresa Centene por sobrecobros al programa— habrían sido desviados hacia organizaciones vinculadas a aliados del gobernador Ron DeSantis, y posteriormente utilizados para actividades políticas.
El dinero fue canalizado inicialmente a la Hope Florida Foundation, una entidad asociada a la primera dama Casey DeSantis. De allí, según el informe, los recursos se distribuyeron a dos organizaciones sin fines de lucro que, a su vez, transfirieron fondos a comités políticos. Uno de estos comités estaba bajo control del entonces jefe de gabinete del gobernador, James Uthmeier, quien posteriormente se convirtió en candidato republicano a la Cámara de Representantes.
El gran jurado concluyó que el proceso constituyó un “misuso de dinero público” y describió el esquema como una estructura diseñada para financiar actividades políticas, incluyendo la campaña contra una enmienda electoral de 2024 que buscaba legalizar la marihuana recreativa en Florida. No obstante, el panel decidió no presentar cargos criminales, argumentando que ningún funcionario pudo recordar quién autorizó el desvío de fondos, lo que imposibilitó establecer responsabilidad directa.
Las reacciones políticas no se hicieron esperar. El gobernador Ron DeSantis calificó el informe como un “hoax”, asegurando que el acuerdo con Centene fue legal y que los fondos se utilizaron conforme… Sigue leyendo









