EE UU
Washington, 4 jun (Prensa Latina) La Cámara de Representantes finalmente aprobó una resolución que limitará los poderes de guerra del presidente Donald Trump en Irán, un resultado que pone hoy de manifiesto el rechazo de algunos republicanos y su manejo del conflicto.
Los demócratas han forzado repetidamente votaciones para limitar los poderes de guerra de Trump tanto en la Cámara Baja como en el Senado. En las últimas semanas se demostró que la agenda del presidente ya no tiene un respaldo monolítico de sus correligionarios.
De hecho, la aprobación de la resolución, que se produjo por 215 votos a 208, contó con el apoyo de cuatro congresistas republicanos que cruzaron líneas partidistas: Thomas Massie, Brian Fitzpatrick, Tom Barrett y Warren Davidson.
La votación de la víspera estaba prevista en principio para el 21 de mayo, pero fue cancelada de manera abrupta.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, dilató el sufragio sobre la iniciativa y antes defendió la oposición de algunos legisladores de su bancada a poner freno a los poderes de guerra de Trump en Irán.
“El presidente está ahora en el proceso de concluir un acuerdo de paz, y tenemos que permitirle el margen para hacerlo, y creo que una resolución sobre poderes de guerra en este momento es muy inoportuna, y algo muy, muy negativo y peligroso para el país”, opinó.
Los organismos de control creen que, legalmente, la guerra contra Irán tiene más de 60 días desde su inicio el 28 de febrero, pero… Sigue leyendo
La acusación federal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 ha reactivado tensiones y alimenta la idea de que Washington estaría usando con Cuba la misma estrategia de presión que aplicó contra Nicolás Maduro.
En paralelo, EE. UU. ha aumentado la presión económica, los mensajes directos al pueblo cubano y la presencia militar en el Caribe, incluido el despliegue del USS Nimitz. Analistas ven un patrón similar al de Venezuela: cargos criminales, aislamiento diplomático y advertencias públicas.
La Casa Blanca insiste en que cualquier alivio económico dependerá de cambios reales dentro de la isla. La visita reciente de altos funcionarios de inteligencia a La Habana reforzó ese mensaje.
La pregunta ahora es si esta presión modificará el rumbo político cubano o si abrirá una nueva etapa de confrontación.
Fuente: Copilot














