Washington, 7 ene (Prensa Latina) El ataque a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, sigue sumando condenas al Gobierno de Estados Unidos y ya Donald Trump analiza hoy opciones hacia un próximo objetivo: Groenlandia.
La Casa Blanca informó este martes que está “analizando una variedad de opciones” para hacerse de Groenlandia y no descartan en Washington que para cumplir el viejo anhelo del presidente Trump sea necesaria otra vez el uso de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
“El presidente Trump ha dejado claro que adquirir Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para Estados Unidos y es fundamental para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica”, afirmó la secretaria de prensa de la mansión ejecutiva, Karoline Leavitt, en un comunicado a los medios.
La portavoz dijo que “el presidente y su equipo están discutiendo una variedad de opciones para perseguir este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar el Ejército de Estados Unidos siempre es una opción a disposición del Comandante en Jefe”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, lanzó a los legisladores esta semana la moneda al aire, se está considerando la compra de ese territorio autónomo de Dinamarca, cuyas autoridades han reiterado que no está a la venta.
A su vez, Rubio minimizó las preocupaciones sobre una eventual intervención militar estadounidense a corto plazo, de acuerdo con fuentes no identificadas familiarizadas con este asunto.
Trump tenía en pausa a Groenlandia mientras intensificaba su política de máxima presión… Sigue leyendo
No es que esté en desacuerdo con la “extracción” de Maduro del gobierno de Venezuela. Pero tampoco quiere decir que me encuentre de total acuerdo; veamos.
Este ingenioso término (extracción) que se ha inventado Marcos Rubio para referirse a la caza, captura y destierro del grotesco dictador venezolano Nicolás Maduro para ser juzgado por un tribunal de los EEUU, tiene su buena carga de ironía semántica.
Porque “extraer” significa, entre otros, sacar algo de donde está ―a menudo con dificultad―, separándolo de un todo, ya sea física o figuradamente. Como extraer una muela cariada, un tumor maligno, el dato de un texto o, ― ¿por qué no?―, petróleo.
Como quiera, hoy domingo 4 de enero de 2026, después de su “extracción”, Nicolás Maduro se encuentra en una fría celda del Centro de Detención de Brooklyn, New York, esperando el momento que el Departamento de Justicia escoja para leerle oficialmente su “indictment”.
Uno de esos cargos ―el principal, diría yo―, es el de hacer parte de una supuesta organización criminal dedicada al tráfico de substancias prohibidas llamada “El Cártel de los Soles”, nombre con el que se hace alusión a sus principales miembros, todos altos mandos del ejército y generales de cuatro o cinco soles, máxima graduación militar del país y fuente del nombre de esa incierta organización. Lo que me resulta extraño es que no hayan “extraído” también a los auténticos poseedores de esos soles.
Diosdado Cabello, por ejemplo, cerebro gris y general de no se sabe cuántos soles, otrora… Sigue leyendo




















