La acusación federal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 ha reactivado tensiones y alimenta la idea de que Washington estaría usando con Cuba la misma estrategia de presión que aplicó contra Nicolás Maduro.
En paralelo, EE. UU. ha aumentado la presión económica, los mensajes directos al pueblo cubano y la presencia militar en el Caribe, incluido el despliegue del USS Nimitz. Analistas ven un patrón similar al de Venezuela: cargos criminales, aislamiento diplomático y advertencias públicas.
La Casa Blanca insiste en que cualquier alivio económico dependerá de cambios reales dentro de la isla. La visita reciente de altos funcionarios de inteligencia a La Habana reforzó ese mensaje.
La pregunta ahora es si esta presión modificará el rumbo político cubano o si abrirá una nueva etapa de confrontación.
Fuente: Copilot
Naciones Unidas, 26 may (Prensa Latina) El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU la escalada agresiva del Gobierno de Estados Unidos contra su país y llamó a la solidaridad de la comunidad internacional.
“Cuba no es ni puede ser una amenaza. No es un enemigo de Estados Unidos ni quiere serlo”, afirmó Rodríguez, quien intervino aquí en la reunión ministerial de alto nivel convocada por China, país que ostenta la presidencia pro tempore este mes en el Consejo de Seguridad.
El ministro de Relaciones Exteriores pidió “a la comunidad internacional que se movilice para impedir una catástrofe humanitaria” ante el “bloqueo energético, las amenazas militares y la manipulación política contra la Revolución cubana”.
Subrayó que el Gobierno de los Estados Unidos, “en los hechos, está en una posición de quebrantamiento de la paz y la seguridad internacionales y de violación del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario respecto a la República de Cuba”.
Más adelante enfatizó que “la instrucción de cargos penales contra el líder de la Revolución cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, es un acto moralmente infame y legalmente arbitrario”.
Advirtió que “es una decisión políticamente motivada, fraudulenta y dirigida a engañar a los ciudadanos estadounidenses y extranjeros 30 años después de los acontecimientos”.
“El cerco petrolero o energético que Estados Unidos aplica a Cuba equivale por sus efectos a un bloqueo naval que es un acto de guerra y de genocidio”, añadió el jefe de la… Sigue leyendo


















