La Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU vivió un momento histórico. Por primera vez en casi siete décadas, el documento central sobre los derechos de las mujeres no fue adoptado por consenso. La votación terminó con treinta y siete países a favor, seis abstenciones y un solo voto en contra: Estados Unidos. La delegación estadounidense argumentó que el texto contenía lenguaje ambiguo sobre género y compromisos que, según ellos, implicaban derechos al aborto. Ninguna de sus ocho enmiendas fue aceptada.

El aislamiento diplomático fue evidente. Países que suelen coincidir con Washington en temas sociales, como Egipto, Nigeria o Arabia Saudita, expresaron reservas pero finalmente votaron a favor del documento para no romper el consenso global. La Unión Europea defendió el texto completo y pidió rechazar las enmiendas estadounidenses. La directora de ONU Mujeres, Sima Bahous, recordó que sin la participación plena de las mujeres “las naciones no progresarán”.

El voto solitario de Estados Unidos marca un cambio profundo en su relación con los organismos multilaterales. En un tema donde históricamente lideraba, ahora se encuentra aislado y en desacuerdo con aliados tradicionales. Este quiebre podría influir en futuras votaciones sensibles, desde derechos humanos hasta resoluciones de seguridad internacional. La ONU tomó nota: el liderazgo estadounidense ya no es automático, y su posición en temas sociales enfrenta una nueva etapa de distancia y debate.

Lo que viene dependerá de cómo Washington explique este voto en foros internacionales y de si mantiene esta línea en futuras… Sigue leyendo →

La Asamblea General de la ONU dejó claro que el conflicto entre Estados Unidos e Irán entra en una fase decisiva. No por lo que se dijo en los discursos, sino por lo que se negocia fuera de cámaras. Trump endureció su postura, advirtiendo que Irán no tendrá armas nucleares y que, si no hay acuerdo, la guerra podría escalar a niveles que él mismo describió como “aniquilación”. Irán respondió acusando a Washington de terrorismo y mostrando imágenes de civiles muertos. La retórica subió, pero la diplomacia también.

En los pasillos de la ONU hubo conversaciones indirectas entre enviados de ambos países. No son diálogos formales, pero sí suficientes para indicar que las dos partes buscan una salida que no implique un colapso regional. Irán exige levantar el bloqueo en el Estrecho de Hormuz, liberar activos congelados y detener los ataques contra sus aliados. Estados Unidos quiere garantías verificables sobre el programa nuclear y un cese real de las agresiones en el Golfo.

El punto crítico sigue siendo Hormuz. Mientras continúen los ataques a barcos, la presión internacional aumentará. Los países del Golfo necesitan que el flujo de petróleo se normalice y están presionando a Washington para que abra el paso. Si Hormuz se estabiliza, habrá acuerdo. Si se cierra más, la escalada será inevitable.

Trump dejó entrever que cualquier avance real podría llegar después de las elecciones de noviembre. Irán también espera ese momento. Ambos están midiendo tiempos políticos, no solo militares. Lo que viene dependerá de si las… Sigue leyendo →

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