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Bogotá, 7 ene (Prensa Latina) Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump, conversaron hoy telefónicamente sobre la lucha contra el narcotráfico y la situación en Venezuela, según informó aquí el primero de los mandatarios.
El jefe de Estado neogranadino relató a una multitud que se concentró en la céntrica Plaza de Bolívar de esta capital tras una convocatoria realizada por él mismo, que le pidió a su par el restablecimiento de las comunicaciones directas entre Cancillerías y Presidencias.
En lo que respecta al país bolivariano, aseguró que hace dos días habló con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que la invitó a Colombia, y que ahora se busca una conversación tripartita, -ojalá mundial-, para evitar que ocurra un estallido violento entre la propia ciudadanía de ese país, según planteó.
Afirmó que la paz de Venezuela es la paz de Colombia y viceversa, en tanto estimó que es preciso “quitar el mayor factor de violencia entre Colombia y Venezuela que se llama Ejército de Liberación Nacional”.
Antes aseveró que le comentó a Trump sobre los planes que habían sido acordados con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, para realizar operaciones militares conjuntas contra el tráfico de drogas en la región del Catatumbo, en el noreste de Colombia.
En cuanto a la lucha contra el narcotráfico, le refirió a su homologo cómo aumentaron las incautaciones de drogas, que fueron mil toneladas de cocaína el año pasado, y se llegará a tres mil 500 cuando termine su gobierno.
“Le dije… Sigue leyendo
No es que esté en desacuerdo con la “extracción” de Maduro del gobierno de Venezuela. Pero tampoco quiere decir que me encuentre de total acuerdo; veamos.
Este ingenioso término (extracción) que se ha inventado Marcos Rubio para referirse a la caza, captura y destierro del grotesco dictador venezolano Nicolás Maduro para ser juzgado por un tribunal de los EEUU, tiene su buena carga de ironía semántica.
Porque “extraer” significa, entre otros, sacar algo de donde está ―a menudo con dificultad―, separándolo de un todo, ya sea física o figuradamente. Como extraer una muela cariada, un tumor maligno, el dato de un texto o, ― ¿por qué no?―, petróleo.
Como quiera, hoy domingo 4 de enero de 2026, después de su “extracción”, Nicolás Maduro se encuentra en una fría celda del Centro de Detención de Brooklyn, New York, esperando el momento que el Departamento de Justicia escoja para leerle oficialmente su “indictment”.
Uno de esos cargos ―el principal, diría yo―, es el de hacer parte de una supuesta organización criminal dedicada al tráfico de substancias prohibidas llamada “El Cártel de los Soles”, nombre con el que se hace alusión a sus principales miembros, todos altos mandos del ejército y generales de cuatro o cinco soles, máxima graduación militar del país y fuente del nombre de esa incierta organización. Lo que me resulta extraño es que no hayan “extraído” también a los auténticos poseedores de esos soles.
Diosdado Cabello, por ejemplo, cerebro gris y general de no se sabe cuántos soles, otrora… Sigue leyendo














