Washington, 9 ene (Prensa Latina) Durante una entrevista con una cadena conservadora de Estados Unidos, el presidente Donald Trump, reiteró la narrativa de creciente hostilidad contra Cuba, pero en algo sí tuvo razón, reconoció que los cubanos “son muy duros, son buenos soldados”.
Saquemos la paja de todo lo demás, de esa forma de hablar de nubes grises que se ciernen sobre la nación caribeña y de la manera de presentar un combate desigual en medio de la noche, cuando un grupo de hombres mantuvo hasta el final su misión de proteger al presidente de una nación soberana en medio de misiles y una lluvia de balas.
No es la primera vez que Trump alude a lo que, pese a no ser explicito en sus palabras, se traduciría como una percepción del valor de los cubanos.
Cuando anunció la Operación Resolución Absoluta el 3 de enero en Venezuela -una agresión militar sin previa declaración de guerra- en la cual secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, la diputada Cilia Flores, dio calificativos de “brillante” para los que intervinieron, aunque confesó que se llevaron heridos y un helicóptero rasguñado.
Hubo combate directo, señaló Trump.
Y eso lo hicieron hombres que se batieron en condiciones adversas desde el punto de vista numérico -Trump dijo que 200 uniformados estuvieron sobre el terreno-.
A esos hombres les cortaron comunicaciones, quedaron a expensas solo de sus reservas. El presidente estadounidense, que vio la operación como un show televisivo desde su residencia en Mar-a-Lago,… Sigue leyendo




















